En los últimos tiempos he estado en los dos bandos de la comunicación y eso me ha permitido tanto escribir notas de prensa como recibirlas en mi labor de redactor. Y, sin dar nombres, hay algunas que están realmente mal planteadas. L@s periodistas somos, en la mayoría de los casos, seres con poco tiempo y mucha prisa por publicar todo lo que nos llega, o aquello que nos interesa, y agradecemos enormemente las notas de prensa que nos facilitan el trabajo. Como el objetivo final de esta clase de comunicados es conseguir la máxima difusión posible, quería lanzar una serie de consejos para aumentar las posibilidades de éxito, desde el punto de vista del periodista que decide qué publicar y qué no. No quiero ahora enseñar a profesionales como Octavio qué hacer en su trabajo diario, pero sí quiero dar unos consejos muy prácticos desde mi propia experiencia.

La nota de prensa ideal, tanto para la empresa como para el/la periodista, es la que se puede reproducir de forma literal. No nos vamos a engañar, el copia-pega está a la orden del día y es una tentación difícil de superar. Y aunque de partida es un aspecto a cuidar, no tiene que ser especialmente negativo si se cumplen una serie de condiciones. En general, hay tres posturas diferentes para la publicación de una nota de prensa: una es el copiado literal, otra es la reconstrucción personal con la información más importante y la tercera es una postura intermedia con la copia de los extractos más interesantes. A mí, particularmente, me tiran para atrás las notas de prensa que se caracterizan por:

- Estar llenas de epítetos innecesarios. Ejemplo: “La nueva y totalmente elegante televisión se caracteriza por una revolucionaria y exclusiva tecnología que marcará un antes y un después en la historia del mundo mundial”. Tanta exageración lo único que consigue es que dejemos de leer la noticia en la primera línea. Por norma intento eliminar todos estos adjetivos.

- Un lenguaje demasiado técnico. La nota de prensa de un aparato tecnológico no exige que lo llenes de datos técnicos para que no se entienda. Lo mejor es intentar comunicar los datos importantes de una manera muy sencilla al principio y luego aportar un apartado exclusivo para la ficha técnica. De esta manera, los medios más generales entenderán tu mensaje y los más especializados tendrán toda la información necesaria.

- Destacar aspectos en mayúsculas. Si se quiere destacar el nombre de la marca o el producto no hace falta ponerlo en mayúsculas, se puede poner en negrita o subrayado. También resultan muy molestos los símbolos de copyright o marca registrada, aunque entiendo que estos son más difíciles de eliminar por cuestiones legales.

- Hablar en primera persona. Si quieres que copie tu nota de prensa, no me la pongas como si fuera un anuncio de la empresa, escríbela en tercera persona para que parezca al menos que la está escribiendo el propio medio. Por ejemplo, es mejor poner “Sony quiere facilitar la compra de una PS3”, que poner “En Sony queremos facilitarte la compra de una PS3”. Lo primero se puede copiar tal cual, lo segundo no.

- Utilizar un lenguaje demasiado informal. Aunque vendas un producto a un determinado público no hace falta que redactes la nota de prensa en su supuesta jerga. Hay que recordar que primero te van a leer periodistas y van a transformar tu redacción, con el riesgo de que les parezca directamente estúpido lo que intentas vender y no lo publiquen. Podría poner algún ejemplo realmente escandaloso, pero no seré malo.

En definitiva, se trata de que los departamentos de prensa sepan diferenciar los mensajes que publicarían en sus propias webs y los que tienen que ser reproducidos en medios externos. La mejor nota de prensa es la que podría haber escrito el/la propio/a periodista sin cambiar una coma. La empresa consigue difundir su mensaje sin alteraciones y a mi me ahorras el trabajo. Al fin y al cabo, de eso se trata, de filtrar mensajes publicitarios en un contexto informativo, pero todo tiene un límite.